uno × 4 =

dos × 1 =

Aprovechando el desembarco en Barcelona de la Boost Experience de Adidas he ido a probar –previa reserva– los nuevos modelos de zapatillas, que incorporan la tecnología Boost en la suela. Es un lujo que una marca se preste a acercarnos a los corredores populares sus novedades, para que podamos probarlas sin limite de tiempo ni de modelos, ya que no estamos acostumbrados a poder testar una zapatilla antes de decidirnos por tal o cual marca.

Adidas lanzó varios modelos a principio de este año con este material en la suela: la Adizero Adios Boost, Adistar Boost, Supernova Glide Boost y la que mejor aceptación tuvo entre los corredores la Energy Boost. Esta vez ha mejorado en poco tiempo estos modelos y ha lanzado sus versiones 2.0 que mantienen intacto el diseño de la suela y la mediasuela de su predecesora, pero mejoran el upper y la horma que es dónde habían notado mayores problemas los corredores.

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El Boost es básicamente poliuretano termoplástico (TPU) y nace producto de la colaboración de la marca alemana con la multinacional BASF. El TPU se presenta en un conjunto de cápsulas de aproximadamente medio centímetro, que una vez comprimidas permiten absorber hasta un 94% el impacto y una vez liberadas vuelven a recuperar el 100% de su tamaño original. La capacidad de rebote es tres o cuatro veces mayor que la que tiene el material que hasta ahora había conseguido mejorar mucho el rendimiento de las suelas deportivas, el EVA. Además, se trata de un material de larga duración. Es imposible romperlo con los dedos y muy difícil hacerlo incluso con un cuchillo o cutter.

En mi caso he probado dos modelos, pero hablaré básicamente de uno puesto que el primer modelo que he probado, la Adistar Boost, no era el adecuado a mi peso –64 kg– y prácticamente no he notado la amortiguación. Una vez he rodado tres kilómetros he llegado a tiempo para probar las Energy Boost 2, que en el 7,5 americano habían menos cantidad o estaban ocupadas.

La primera sensación que tienes al probarte la zapatilla es que primero se ha testado en modelos destinados a la práctica del baloncesto. Rebotas. Con un drop de 10 milímetros, con un antepié de 21,5 milímetros y un talón de 31,5 milímetros, al andar tienes la sensación que la zapatilla te impulsa y una vez empiezas a correr es cierto, la zapatilla es rápida. Mantiene un pequeño porcentaje de EVA que endurece la pisada en el antepié o al menos da esa pequeña sensación, pero en general, es una zapatilla muy cómoda.

El lema que la marca ha elegido para presentar estas nuevas versiones es energía sin fin. Y es la primera impresión que te llevas. Una vez calzada he salido disparado a ritmos por debajo de los 4 minutos –3.14 min/km el máximo–. Pero mi energía sí tiene un límite y en el entrenamiento que he realizado esta mañana el ritmo de mi mejor kilómetro ha sido de 4.36 min/km. La Energy Boost 2 puede ser muy veloz pero yo no lo soy tanto. La zapatilla tiene un peso de 285 gramos así que en el factor rebote puede estar la clave para que resulte un modelo tan rápido.

La suela tiene el agarre habitual en las zapatillas destinadas a correr en asfalto, así que pocas diferencias podremos apreciar con el resto de marcas. Responde bien sobre la tierra compacta que puedas encontrarte en los parques de tu ciudad y, como todas, tiene un menor agarre sobre mojado. En asfalto es dónde puedes disfrutar más del Boost sin lugar a dudas. Es dónde mayor rendimiento de amortiguación y rebote encontrarás al tratarse de una superficie que no produce ningún tipo de amortiguación de por si.

Me ha gustado bastante su estabilidad y al tener un pie estrecho no he notado ningún problema con la horma que da una impresión de ser más holgada que su predecesora. No hace falta recordar que siempre has de utilizar un mínimo de media talla más en las zapatillas que usas para correr de la que utilizas con otro tipo de calzado.

En definitiva una muy buena zapatilla, ideal para corredores con un peso inferior a 70 kg y que corran en tiempos de 4.30 min/km. Para competiciones de cualquier distancia, ya sea un 5.000, 10.000 metros o incluso un maratón o medio maratón.