seis + 6 =

uno × dos =

Lo que avisó el PSG y consumó la Juventus en abril de 2017 lo convirtió en realidad la Roma un año después. ‘Benvinguts al món real’ decía un ex presidente del Barça antes de ser presidente del Barça para iniciar el camino hacia el Barça del pasado. Ya estamos ahí.

La Juventus es la Juventus. La Roma, con todo el respeto, es la Roma. Como el Colonia, el Dundee, el Austria de Viena, el PSV o el Metz. Aquellos maravillosos años de las hombreras, de Siniestro Total, la Orquesta Mondragón o el Sabina que aún era Sabina. Colocado y contestón. Y Sabrina, Alfonso Guerra y Banca Catalana.

De Archibald mejor que Hugo Sánchez, de Sevilla, el Hesperia y el Bayer Leverkusen… Que muchas risas pero también se cargó al Barça triomfant. De Quini y de las bofetadas en el Bernabéu con esos vascos que habían roto a Schuster y Maradona. A saber dónde estaría Messi de haber nacido 30 años antes…

Igual, tratando con el vispresident que después fue president para enseñar al que más tarde escribió un libro antes de ser presidente, Leo habría salido a la carrera de este club nuestro en el que los canteranos llegaban al primer equipo con 24 años cumplidos.

De aquellos años 80 que guardamos como oro en paño el Urruti t’estimo y se ríen con ganas quienes no los disfrutaron. Algunos alcanzaron a ser felices con la escapada de Ronaldo pero ya habían conocido el cruyffismo y, por tanto, se pudieron tomar como un impase la maravillosa etapa que siguió a la jubilación forzosa del President, con mayúsculas, que cedió los bártulos al Rey Mago menos mago de los que hayan podido existir.ronaldo nuñez barça

Nuestros hijos y sobrinos, hijas, sobrinas y amistades varias que no lleguen a los 30 están de enhorabuena. Por fin pueden entender que existió un Morán a través de Alcácer, que antes de Semedo existió un Gerardo o que muy anterior a Yerry Mina hubo un Cleo.

Sí, ciertamente también los habrá que tengan en la memoria a los Rochembacks y Christanvales que nos regaló el Rey Malo, pero, lo dicho, esa fue una etapa entre etapas antes de que unos desalmados con un intruso al frente nos robasen nuestro Barça del corazón.

Hubo un momento, breve de dos años, en que pareció retomarse el camino correcto… Pero al intruso se le ocurrió la disparatada idea de dar el mando a un tipo sin preparación ninguna para que instalase al club en la excelencia. Maldito día aquel de 2008, cuando Mourinho andaba preparando el petate para regresar y hacer bueno el ‘ayer, hoy, mañana, pasado y siempre con el Barsa en el corasón’.

Corazón loco… ‘Papa, ¿com pot ser que haguem perdut?’ me preguntó un mocoso un día de 2011, tras perder una final de Copa contra ‘Los Otros’. A ese nivel de maldición alcanzó el Barça al que le dio por ganar y ganar y ganar. Y gustar, gustar y gustar.

Por suerte el del ‘Benvinguts al món real’ entendió la situación. Por suerte, al cabo de los años, aquel mocoso que no entendía que se perdiera una final recibió el varapalo de Roma con una mueca de tranquilidad.

Alaska y Dinarama. Las hombreras, MacGyver y Dallas, ‘Sue Ellen, ets un pendó’. Solo falta que vuelvan el Racing y el Castellón. El Murcia y el Burgos. Los empates milagrosos. Y nos dejemos de monsergas de estilos para centrarnos en lo que de verdad importa: Recuperar ese Barça con el que crecimos.