Correr

Comenzaremos por protegerme las espaldas. Por eso de que pase lo que pase, pueda auto citarme y tener razón en un futuro. El Barça fichará un extremo y fichará a Coutinho, para jugar en el centro del campo. E irá bien. Disfrutaremos de la velocidad y calidad del extremo y Coutinho nos levantará del asiento con su excepcional calidad. Además, a diferencia de los últimos años, tendremos un centrocampista de mucho talento y combinación (Iniesta aparte) en la medular. Con más calidad que todos los que ya tenemos juntos. Sufriremos en algún partido gordo donde a Coutinho no le bastará a nivel defensivo. Aún así, competiremos, lucharemos por la Liga y la Champions y se jugará mejor que con Luis Enrique. Todo esto pasará. Incluso ganaremos algún título importante. Con Messi y los grandes jugadores que seguimos teniendo (y los que se ficharán) seremos tan favoritos como el que más.

Pero yo no quiero un extremo. Estoy cansado de correr.

EL JUEGO DE POSICIÓN

El juego de posición. Como siempre que escribo sobre ello, os remito a un gran artículo de Dani Fernández que explica de forma sencilla qué es y cómo se ejecuta el juego de posición. Yo no soy ningún experto ya que me faltan muchos años de aprendizaje. Por eso, quizás, simplifico aún más lo que es para mi la clave principal y que tanto nos gusta en Can Barça sobre el juego de posición.

Uno de los principales objetivos del juego de posición es ordenarse con balón a través de pases cortos, medios y largos. Ordenarse mediante pases consigue que el equipo viaje conjuntamente y que por tanto esté muy junto tras perder el balón. Al tener tanta gente cerca del balón al perderlo, podemos recuperarlo o provocar que el contrario la pierda de manera muy rápida. Aquello de que con Guardiola jugábamos el 90% del partido en campo contrario.

Este modelo de juego, como todos, se puede aplicar con diferentes sistemas o jugadores. Se puede abrir el campo con laterales o extremos. Se puede tener más o menos gente por dentro. No hay forma correcta o ideal.

Pero sí se necesita paciencia.

EL BARÇA DE LUIS ENRIQUE

El Barça de Luis Enrique jugó cada vez menos a lo que me gustaría que jugase el Barça. Casi siempre compitió, jugó a lo que quiso su entrenador y consiguió resultados. Pero creo que Luis Enrique jamás tuvo el modelo, el mal llamado “adn Barça” en su cabeza. Es lícito que no sea tu modelo de juego preferido. Para eso están los que deciden fichar a un entrenador u otro. La “suerte” que tuvo es que en el Barça pudo disimular a ojos de la mayoría y nos siguieron colando que jugaba a una cosa que no era tal. Es lógico que cuando se jugaba contra equipo inferiores se siguiera jugando en campo contrario. También es normal que con Messi, Iniesta o Busquets aún se combinara en muchos momentos del partido.

Aún así, no nos engañemos. El Barça de Lucho buscaba correr. ¡Y vaya si lo hacía! Con jugadores de poca combinación y paciencia en la media como Rakitic o Gomes y con aviones arriba como Neymar, Suárez y Messi.

Cuando el objetivo de tu juego es que el balón pase poco por el centro del campo, para llegar a tus tres delanteros y que estos encaren y busquen la velocidad para llegar cuanto antes a la portería contraria, es normal que el equipo se rompa. El balón va a correr siempre más que cualquier jugador de tu equipo. Si terminas todas las jugadas pues oye, maravilloso. No ocurre siempre, sin embargo. Realmente no ocurre casi nunca. Normalmente el balón no llega a portería contraria ya sea por fuera de juego, una falta o un saque de banda. Mientras otros acaban en recuperación del rival. Nos encontramos entonces con un equipo largo y sus jugadores muy separados. Donde el rival que ha recuperado el balón, tiene tiempo para pensar y sus compañeros más espacios para recibir. Aumentan las opciones y facilidades para el contraataque y nos encontramos a rivales que durante años no habían cruzado la línea de medio campo en el Camp Nou y que de repente se plantaban ante Ter Stegen con facilidad. Partidos de ida y vuelta. Hemos visto al Barça jugar muchos, estos últimos años.

GUARDIOLA Y SUS TRIDENTES

Cierto, el Barça de Guardiola, el exponente más claro del juego de posición, casi siempre jugó con extremos. Analicemos un poco a los extremos.

Henry, Pedro, Villa y Alexis. Alexis tenía facilidad para el regate corto y seco, Henry podía buscar más los espacios a campo abierto, mientras Pedro y Villa eran expertos en desmarques de ruptura. Pero ninguno, en mi opinión, tenía la potencia para recibir y correr con balón controlado como si les fuera la vida en ello.

Claro que se hacían contras, por Dios. Es que hay que hacerlas. Sea cual sea el modelo,el objetivo es el gol y si recuperas con ventaja de jugadores y espacio, hay que montar contras. Suficientemente buenos, listos y rápidos eran todos ellos como para tirarlas cuando se podía. Pero la mayoría de veces debían buscar la conducción para fijar un rival y el pase a un compañero. Eso, amigos, es tiempo para juntar al equipo.

No olvidemos otra variante que utilizó Pep con Iniesta, Thiago e incluso Cesc. La de jugar con centrocampistas ofensivos en esa posición de falso extremo. Con la posibilidad encima de la mesa de fichar a Coutinho, esa sería mi apuesta favorita debido a la alarmante falta de calidad en el centro del campo donde de los actuales solamente Iniesta puede ejecutar el juego de posición al nivel exigible en el Barça. Añadir a ese centro del campo un jugador de éste perfil y fichando un centrocampista titular del perfil que buscamos, podríamos volver al modelo que más éxitos nos ha dado y por el que fuimos admirados.

Coutinho es un jugador vertical, ojo. No elude el regate, el último pase ni el gol pero sin duda es más combinativo y pausado que los extremos que se piden.

EL EXTREMO

Ya lo sabemos, buscan un extremo. Kylian Mbappé o Ousmane Dembélé, supongo. ¿Sabéis qué? Son buenísimos. Me encantan. Y seguramente son dos de los jugadores que marcarán la próxima década en el fútbol mundial. Probablemente uno acabará en el Madrid y nos hará daño durante años. Nos los enchufará de todos los colores. Una bestia negra, será.

Cierto, si Valverde se los pidiera y se trabajasen, ambos tienen suficiente calidad como para adaptarse al juego de posición. Especialmente Dembelé, algo menos directo y con más capacidad combinativa, recurso que ya ha trabajado con Tuchel. También podríamos poner puertas al campo. Ver vídeos de Youtube de cada uno de ellos y observaríaiss que su fútbol es el directo, el de correr, el de de tirar para arriba como animales buscando el uno contra uno, el de irse de 2, 3, 4 por velocidad y potencia. Lo que hacía Neymar, en el fondo. Al final, quien quiere correr, corre.

Y yo estoy cansado de correr.

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