dos + 12 =

16 − 11 =

El Meru Peak es una montaña de 6.660 metros de altitud situada al norte de la India, sobre los pies del río Ganges. La montaña tiene tres picos: Sur (6.660 metros), Central (6.310 metros) y Norte (6.450 metros). Los dos picos de mayor altura se hoyaron antes que el pico menor pero considerado el más difícil, el central, que fue escalado por primera vez en un ascenso en solitario por Valery Babanov en 2001.

La ruta Shark’s Fin que lleva a la cima del pico central tiene una gran reputación entre los escaladores y es posiblemente una de las rutas más difíciles del mundo por su dificultad técnica y por las bajas temperaturas que alcanza.

En 2008 el alpinista estadounidense Conrad Anker junto a los cineastas y escaladores Jimmy Chin y Renan Ozturk intentaron conquistar por primera vez la ruta de la “aleta del tiburón”. No lo consiguieron.

Este viaje es el punto de partida de la película documental Meru que Chin y su esposa, Elizabeth Chai Vasarhelyi, co-dirigieron y que ganó el U.S. Audience Documentary Award en el Festival de Cine de Sundance 2015. Un documental imprescindible para los amantes tanto de la escalada como del Himalaya.

La película narra las dos ascensiones que los tres escaladores realizaron al muro de más de 1.200 metros de altitud. La fallida de 2008 y la que finalmente les llevó a la cima central por la vía Shark’s Fin por primera vez en la historia.

“Meru es la culminación de todo lo que he hecho y todo lo que quiero hacer”, explicaba Anker, líder del equipo de escalada de The North Face. Anker, casado con Jennifer Lowe-Anker, la que fuera esposa de su mejor amigo Alex Lowe, que murió en el campo base del Shishapangma después de ser engullido por una avalancha en la que Anker salvó la vida milagrosamente, fue el alpinista que encontró el cuerpo de George Mallory, en el Everest en 1999, formando parte del equipo de rescate.

En octubre de 2008 la cordada se presentó en la India con la intención de hacer cumbre en siete días, así que, para limitar el peso que cada escalador debía llevar consigo, no fueron generosos con la comida. Tras situar el primer campo colgado de la pared les sobrevino una odisea de 20 días de temperaturas bajo cero y una lucha diaria para racionar la escasez de alimentos. Esta aventura les dejó al borde de la congelación a tan solo 100 metros de la cumbre. Al igual que en todos los intentos anteriores aquella resultó ser la escalada imposible.

The North Face Meru Expedition, 2011

Abatidos, regresaron a sus hogares y se olvidaron del Meru momentáneamente. En el caso de Renan Ozturk, casi para siempre. Anker era el miembro de la cordada que mantenía la esperanza de regresar al Meru. Sabía del riesgo que corrían pero ni el amor por su familia frenaba un ápice su ilusión por derrotar esa ruta imposible.

Una vez fijada la nueva fecha para el intento de cumbre y mientras Jimmy Chin y Renan Ozturk filmaban localizaciones, un accidente dejó al borde de la muerte a Ozturk. Chin lo encontró lleno de sangre, con una abertura en la cabeza tan profunda que se le podía ver el craneo, y dos vertebras rotas. El cámara estuvo a escasos milímetros de quedar para siempre postergado a una silla de ruedas.

Pocos días después, una avalancha se llevó por delante a Chin que salvó la vida milagrosamente. Chin es un escalador muy cuidadoso. “No saco la cámara hasta que estamos todos completamente asegurados. Soy escalador antes que cineasta. Siempre pienso en mi seguridad y en la de mi equipo primero”. La muerte de su madre, a la que había prometido regresar con vida de las montañas, cambió la perspectiva de este entusiasta escalador. Estaba claro que ya nada podía detenerles. Él y Anker estaban condenados a intentar de nuevo la Shark’s Fin. Además, la recuperación de Ozturk iba a pasos agigantados.

“Cinco meses después de trabajo de recuperación diario, casi obsesivo, estaba listo para regresar. El Meru era mi obsesión. Casi sacrifiqué la relación con mi pareja. ¿Cómo se traza la línea entre la obsesión y la pasión? Estaba dispuesto a sacrificar mi vida”, explicaba Ozturk en una entrevista para National Geographic en 2013 cuando fue nombrado Adventurer of the year.

El Meru les esperaba de nuevo, esta vez para rendirse a sus pies.

Fotos: Jimmy Chin