siete + seis =

3 + 13 =

Neymar fichó por el Barcelona en el verano de 2013 deslumbrado por un contrato descomunal y la ilusión de jugar al lado de Messi. Por la posibilidad de seguir la estela de Ronaldinho, Rivaldo o Romario y hacer historia donde no lo hizo Ronaldo.

La leyenda moderna del fútbol brasileño se ha escrito a menudo desde el Camp Nou y al bueno de Ney le seducía tanto convertirse en parte de ella como a su familia, su padre y asesores varios, convertirle en una máquina de hacer dinero superando todo lo imaginable. Y así, tal cual, el principio se ligó al final, marchándose a la carrera como lo hizo el Fenómeno dos décadas antes y rodeado ya de una imagen imposible de sacarse de encima.

Hoy Neymar se recupera en una cárcel de oro de una lesión que en buena lógica necesitaría seis semanas, siete u ocho a lo sumo, para volver a verle en el césped pero que en Brasil se afirma es más grave de lo que se suponía para mantenerle en casa hasta acabar la temporada en Europa y prepararle para el Mundial de Rusia. En todo ello el PSG es un simple convidado de piedra.

Un convidado de piedra que se observa en el rostro desencajado y furioso de Nasser Al-Khelaifi, el presidente que, dicen, viajará a Sudamérica a verle en persona junto a su director deportivo Antero Henrique para, también se dice, convencerle que su futuro está, sea cuando sea, en París.

Neymar y su regreso a Francia

Porque también dicen que Ney no quiere volver a la capital de Francia. Porque, también dicen, la Liga francesa no le gusta a Neymar. Porque, también dicen, quiere fichar por el Real Madrid. Porque, y esto lo damos por bueno tras la información de Mundo Deportivo, llegó a pensar en la opción de regresar a un Barça que recibió con asombro su ofrecimiento, tan descabellado como utópico desde un punto de vista financiero. Aunque solo fuera por eso.

Quienes tienen hilo directo, o insinúan tenerlo, con el jeque de Qatar Tamim bin Hamad Al Thani afirman que Neymar es una cuestión de Estado y que no se marchará del PSG porque el estado qatarí está enfrentado a Arabia Saudí… Por más que Florentino Pérez sea colega del Jeque. Lo es, afirma quien dice –de nuevo– tener hilo directo.

Especulaciones sin fin

Neymar es eso. Un producto por si mismo que motiva especulaciones diarias. Unas importadas desde Francia y otras no. Unas con cierta lógica, otras que se pueden de alguna manera confirmar y otras que leídas provocan pasmo.

Viendo lo que provoca Ney a su alrededor, el madridismo puede hasta respirar tranquilo con lo que rodea a Cristiano Ronaldo… Pero el barcelonismo debe agradecer a la providencia un día sí y otro también que Messi, al menos en el plano mediático, se haya mantenido siempre, y siga manteniéndose, muy lejos de esta clase de charlotadas.

Una de las mejores portadas que se recuerdan la publicó el diario Sport en enero de 1995. Harto como estaba el barcelonismo del culebrón con Romario le dedicó un simple: ‘Paga y vete’. Quizá el PSG, si quiere ser algo más que una simple marca para tener alma, debiera empezar a pensar en algo parecido.