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Sevilla abre este fin de semana un maratón de maratones. La distancia de Filípides está de moda y desde este domingo hasta bien entrada la primavera miles de corredores populares harán realidad sus sueños. Hace meses que se preparan para la gran carrera y prácticamente, ya no les queda nada. El otro día unas series, hoy un fártlek, el próximo una tirada larga…Plato de pasta, zumo de naranja, tostadas y un yogur. Y descanso, el máximo, que bastante castigamos al cuerpo con los entrenamientos. En los últimos años, con el boom de correr han surgido nuevas carreras como si fueran setas, para dar cabida a los numerosos corredores que iban apareciendo. La ultradistancia y el trail están ganando adeptos pero la madre de todas las batallas continúa siendo el MARATÓN (escrito así, en mayúsculas, ya que me parece importante que se recupere el respeto por la mítica distancia).

Este año puede ser la pera: a Sevilla (23 de febrero) le seguirá Barcelona (16 de marzo) y unas semanas después, Madrid (6 de abril). Son los tres principales maratones del primer semestre del año y el éxito de participación volverá a ser brutal. Una de las cosas que más valoramos los corredores populares es el hecho de poder competir, en una misma carrera, con los mejores especialistas de la distancia. Sobre el asfalto y una vez que se da el pistoletazo de salida, todos somos iguales. Una semana después del MAPOMA, el 13 de abril, en Londres habrá rayos, truenos… y muchas estrellas. Sobre el Maratón de Londres de este año se hablará durante mucho tiempo.

La fiebre maratoniana ha llegado a los atletas de élite y en la capital británica coincidirán los mejores entre los mejores (los presento por palmarés, que impresiona más que por el nombre): el campeón del Maratón de Londres del año pasado, Tsegaye Kebede (2:06:04); el poseedor del récord de la prueba, Emmanuel Mutai (2:04:40, el año 2011); el vigente campeón olímpico y del mundo de la distancia, Stephen Kiprotich; y el hombre que tiene el récord del mundo, Wilson Kipsang (2:03:23). Por si no fuera suficiente el listado de cracks, a todos ellos se les tiene que añadir un debutante que amenaza con llevarse todo el protagonismo, un tal Mohammed Farah.

Nació en Mogadiscio (Somalia) pero compite por el Reino Unido, tiene treinta años y es el vigente campeón olímpico y del mundo de 5.000 m y 10.000 m. El afán de Mo Farah por dominarlo todo le ha hecho decidirse a hacer el salto al maratón y llegará a Londres después de haberse pasado tres meses en los campos de entrenamiento de Eldoret (Kenia), donde corre más de 200 kilómetros a la semana.

Alguna cosa ha cambiado. No sólo valen las pruebas de pista. El atletismo en ruta, por las calles de las ciudades, ya tiene un escaparate más. El pasado mes de septiembre, en Newcastle, en la Great North Run (ver vídeo) se vivió una de las mejores batallas que se recuerdan. Farah, imbatido en la pista en los últimos años, fue vencido por el etíope Kenenisa Bekele que, después de unas largas temporadas lesionado, vuelve con fuerza. Bekele también debutará en un maratón, aunque declinó la invitación para coincidir en Londres, con un amplio abanico de especialistas, y saldrá a buscar el triunfo en París, el 6 de abril. Aún tiene los récords del mundo de 5.000 m y 10.000 m y quiere volver al primer plano con un triunfo de lujo en los 42 kilómetros.
Y no nos olvidemos del maestro de Bekele, de su padre atlético, Haile Gebrselassie, que todavía no se ha despedido de la competición y también luchará por el triunfo de prestigio, el 4 de mayo, en el Maratón de Hamburgo.

Se acerca una época interesante para los maratonianos. No se trata de un Campeonato del Mundo ni de unos Juegos Olímpicos pero habrá bofetadas para subir a lo más alto del podio. Sin tácticas, a buscar marcas, a la caza del récord. Un rato después irán llegando los populares, que también habrán luchado por las mismas calles que los cracks, que también habrán sufrido el temido “muro”, pero que seguirán adelante para conseguir su reto. Después, una vez en casa o en el trabajo, explicarán sus vivencias a familiares y amigos y seguirán alimentando esta fiebre maratoniana.

Sebas Guim es maratoniano y periodista de TV3 en Madrid.

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