4 × dos =

5 × cuatro =

De récord. Así ha sido la quinta edición de la Salomon Run. Un año más, la prueba de 10km ha agotado todos sus dorsales disponibles y ha reunido en Montjuïc a más de 2.500 participantes que se han puesto a prueba en un circuito diferente, repleto de sorpresas y con el Estadi Olímpic y el Poble Espanyol como grandes protagonistas.

La cita ha vivido, además, su edición más épica, con una lluvia que le ha añadido un punto más de aventura a la mañana de running. Jaume Leiva, especialista en pruebas de fondo y que venía con la idea de disfrutar de una experiencia nueva ha sido el más rápido en categoría masculina. “Subes, bajas, hay giros, tramos estrechos… Venía a disfrutar pero soy muy competitivo y quería estar lo más adelante posible” admitía el atleta de Suunto tras entrar en meta en 34’11’’. Jes Bonet (42’02’’), ganadora de las últimas tres ediciones, se ha llevado de nuevo la victoria femenina en una prueba que conoce y domina a la perfección.

En el Estadi Olímpic

Un año más, la Salomon Run ha arrancado a las 9h de la mañana junto a la Font Màgica de Montjuïc. Tras disfrutar de un inicio exigente repleto de escalones y descubrir los mosaicos de Jean Forestier, los participantes han llegado al Estadi Olímpic. Esta vez, los corredores han dado una vuelta completa a la pista de atletismo de un recinto que hace 26 años acogió los Juegos Olímpicos de Barcelona.

Dar una vuelta completa al Estadio ha sido muy especial, me ha gustado muchísimo, he recordado mis años de atletismo en pista y ha tenido un punto sentimental ese momento”, explicaba Leiva, campeón de España de Media Maratón y vencedor de la Salomon Run.

Poco después, los participantes han pasado junto al campo de béisbol, el INEFC, la Torre de Comunicaciones o el Palau Sant Jordi. Tras recorrer el Anillo Olímpico, se han dirigido hacia otro de los grandes atractivos de la prueba: el paso por el interior del Poble Espanyol. Han corrido entre sus calles, plazas y talleres de artesanos y han descubierto el barrio de Andalucía. Los participantes han disfrutado de un circuito diferente: con subidas, bajadas, escaleras y vegetación y no le han tenido miedo a la lluvia. “¡Mejor que caigan gotas, así no hace tanto calor. Es un clima ideal!”, se escuchaba en los corrillos de corredores que se formaban antes de la salida.

podio femenino salomon run

El podio femenino: Florence Bertholet (2ª), Jes Bonet (1ª), Gemma Arnau (3ª)
Foto: Irene Serrat / Salomon Run

Entre kilómetro y kilómetro, han descubierto, también, algunos de los lugares más desconocidos de Montjuïc, cómo los arcos situados junto al Museo de Arqueología. Tras un último tramo más boscoso, unas escaleras y una vuelta a la fuente de Montjuïc, los participantes se han encontrado con la línea de meta y con un abundante avituallamiento para recuperar fuerzas. “La verdad es que es una prueba que recomiendo muchísimo. Es diferente, a pesar de ser en la ciudad se aleja de lo urbano. No es nada aburrida: vas escaleras arriba, escaleras abajo, entras en lugares emblemáticos… cada año se anima más gente a probarla”, decía Jes Bonet, la ganadora femenina.

Salomon Run Vertical: el sprint más espectacular

Tras la llegada de los últimos corredores de la prueba de 10km, la emoción se ha trasladado a un tramo de escaleras situado junto a la salida. En su segunda edición, la Salomon Run Vertical ha vuelto a reunir a los corredores más rápidos que se han puesto a prueba en varias eliminatorias hasta que se han definido los ganadores: Sergi Nuell y Clàudia Illa. Han sido los más rápidos en un sprint de apenas 54 metros pero repleto de escalones en el que se han tenido que exprimir al máximo. Una vez más, se ha generado un ambiente muy especial, con decenas de personas a ambos lados de la escalera, animando y disfrutando de la competición y del esfuerzo de los participantes.

Edición tras edición, la Salomon Run crece y se consolida como una de las pruebas más atractivas y diferentes de la ciudad. Su circuito, con el Poble Espanyol y el Estadi Olímpic como emblemas pero repleto también de escaleras, desnivel y vistas, convence a unos corredores con ganas de disfrutar de una prueba de running diferente, divertida y que cada año descubre Montjuïc desde un nuevo punto de vista.